Visión multicriterio y centrada en paciente debe regir decisiones en salud

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Los criterios para la introducción de nuevas tecnologías y medicamentos innovadores debe ir más allá del costo-beneficio para aplicar una visión multicriterio que gire en torno al paciente, consideró un especialista.

Homero Monsanto, presidente del comité de industria del consorcio de Latinoamérica de ISPOR, expresó a Efe que a los encargados de pagar por las nuevas tecnologías en la región les cuesta tomar en cuenta diversos factores a la hora de tomar decisiones.

“Muchas veces solo valoran el costo de una tecnología y sus beneficios inmediatos, pero estos a veces son difíciles de medir”, aseveró durante su participación en el Congreso ISPOR América Latina 2019.

ISPOR es un congreso que reúne a ejecutivos y especialistas en economía de salud e investigación de resultados organizado para debatir los retos en materia de salud que existen en América Latina.

Monsanto consideró que la perspectiva del paciente es fundamental en el momento de la toma de decisiones en salud “más allá del costo-beneficio que implica” la misma.

Por ello se debe evaluar cómo una decisión en la salud de la población puede ayudar a reducir costos, por ejemplo, en hospitalizaciones.

A este conjunto de criterios, se les denomina marcos de valor, los cuales, a decir de Monsanto deberían expandirse a varios puntos para poder ser una guía de los compradores en la toma de decisiones.

Un estudio realizado por el Comité de Industria del Consorcio de Latinoamérica de ISPOR evaluó los marcos de valor en políticas de salud de Brasil, México, Chile, Colombia y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Para el estudio, se evaluaron variables como el propósito que tienen las tecnologías o medicamentos, el alcance, las fuentes de datos que se toman en cuenta, los conflictos de interés que pueden estar involucrados, entre otros.

Esta evaluación concluyó que aunque en la región hay intención de implementar marcos de valor para toma de decisiones, todavía existen barreras para que puedan incidir en la salud pública.

Entre las principales, aseguró Monsanto, están que no existen fuentes de datos que sirvan para dar información del impacto que tienen las tecnologías o medicamentos en la salud de la población.

La mayoría de esos resultados, solo están en estudios clínicos, por lo cual es información sesgada. 

Pero lo más importante para Monsanto, es que muestra que la perspectiva del paciente es fundamental en el momento de la toma de decisiones en salud “más allá de solo el costo-beneficio”.

El especialista explicó que aunque no existe ningún modelo económico como tal donde se promueva la perspectiva social, si existen guías internacionales que recomiendan que no se mire únicamente desde la visión del pagador.

Tomar en consideración cómo beneficia una decisión en la salud de la población, recalcó, puede ayudar a reducir costos, por ejemplo, en hospitalizaciones.

“Tener en cuenta eso sería un cambio de visión importante en este tema”, afirmó.

Por el contrario, en la región quienes toman las decisiones de compra no se rigen por esta visión, que implica una baja eficiencia en el gasto del presupuesto, que de por sí es poco en la mayoría de las naciones.

No obstante, aseveró, las organizaciones de salud están trabajando para hacer marcos de valor uniformes que puedan ser aplicados en todas las regiones de Latinoamérica.

En tanto, el doctor Héctor Castro, líder de práctica, financiamiento de la salud, tecnologías, datos e impacto en la organización Management Sciences for Health, aseguró que América Latina está aprendiendo sobre el tema, creciendo y transformándose.

Sin embargo, el aprendizaje “ha sido de manera dolorosa, pues se ha hecho a través de la judicialización de la salud”.

La judicialización, explicó, se refiere a cuando el gobierno es el encargado de decidir qué dará y cómo “pero la gente ya se cansó de que se decidan cosas que nos son relevantes”.

En países como Colombia, detalló, la sociedad se ha organizado para protestar contra esta judicialización, informa Efe.

“Casi todos los países ahora están aprendiendo que es importante abrir la puerta y se están preparando para ser influyentes en la toma de decisiones”, dijo.

Del mismo modo, dijo, se está dando un acercamiento entre todos los actores, lo cual está permitiendo avanzar en mejorar las decisiones aunque, advirtió, también falta tomar en cuenta a quienes aún no son pacientes pues “a ellos también afectan decisiones”.